Reconocer el aporte de las personas es trascendental para mantener viva la esperanza de un trabajo en equipo, de una solidaridad mancomunada de ideales y de sueños que se traducen en oportunidades para brindarles a nuestros deportistas ejemplos de vida.
Por eso la organización del torneo ha querido hacer un homenaje a quienes, estando presentes en este torneo, han sido personajes que se convierten en un ejemplo a seguir. Por su entrega, por su trabajo, por su dedicación y por los años que le han brindado al crecimiento del squash panamericano.
Un árbitro, un jugador, dos entrenadores, un dirigente y una leyenda que se integra al squash del continente.
Desde 1992 hace parte de la familia panamericana. Y sucesivamente ha sido Director general de arbitraje en los últimos 7 panamericanos. Su caballerosidad, su don de gentes, la dedicación constante a su trabajo. Siempre con una sonrisa y siempre diligente lo convierten en un invitado de honor en cada cita panamericana. El reconocimiento es para el brasileño, señor Nelson Netto.
En doce torneos de los catorce programados desde 1991 en la competencia panamericana, ha sido siempre un protagonista que ha entregado en la cancha todo su pundonor deportivo. Su calidad como jugador lo ha tenido siempre como un camino a seguir por parte de quienes llegan nuevos a la competición. Su caminar desgarbado y su estatura identifican desde lejos al colombiano Santiago Montoya. Hoy un jugador que entró a la historia y se quedó para siempre.
Con un carácter polémico, siempre claro, sincero, transparente, este entrenador ha sido el más constante en la escena panamericana. Desde 1996 cuando en Medellín triunfó con su equipo, ha tenido siempre equipos de diferentes países bajo su dirección, entregando su capacidad, trabajo y constante actualización académica de sus conceptos como entrenador. Hoy es el director del equipo chileno y la organización lo considera merecedor de este reconocimiento al seño Ignacio Parma.
Como jugadora y entrenadora ha sido protagonista de excepción en los torneos panamericanos. Logró ser campeona panamericana y trajo a México al equipo femenino más fuerte de Estados Unidos que hayamos visto en los últimos años. Fue jugadora profesional Wispa y hoy entrega sus conocimientos al progreso del squash femenino de su país. El reconocimiento es para la señora Demer Holleran.
Por allí anda todo el día caminando tras la idea de generar un trabajo productivo. Siempre con papeles actualizados debajo del brazo, siempre diligente y activo. Con palabras de ánimo para todos. Conoce en detalle todo lo que sucede, y lo que desconoce no tiene inconveniente en inventarlo, pero con propiedad, con salidas siempre imaginativas, con respuestas para todo. Este es un reconocimiento a su trabajo. Se trata de Claudio Fontanazzi.
Llegó a ser No. 4 del mundo, ganó más de dos docenas de torneos PSA y nos ha sorprendido su sencillez. La facilidad con la que comparte su conocimiento y su experiencia. A sus años es una leyenda squash mundial. Queremos decirle que nos sentimos complacidos con su presencia en el squash panamericano, queremos hacerle sentir en casa y queremos darle la bienvenida con un reconocimiento a su trayectoria como deportista. Un ejemplo a seguir por nuestras generaciones de jugadores. Se trata, claro, del entrenador de Estados Unidos Chris Walker.